Según las características de la pulpa (como el tamaño de las partículas y la concentración), los diseños de impulsores se dividen en tres tipos:
Impulsores cerrados: Tienen protectores delanteros y traseros, alta eficiencia hidráulica, adecuados para lodos con pequeña cantidad de partículas finas; propenso a obstruirse.
Impulsores semi-abiertos: solo tienen una cubierta trasera, pueden manejar partículas más grandes, equilibrando la eficiencia y la capacidad de paso.
Impulsores abiertos: Sin cubiertas, mejor capacidad de paso, adecuados para partículas grandes y lodos de alta concentración, pero con menor eficiencia.







